verbenas

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miércoles, 26 de noviembre de 2014

VOY A BUSCARTE


Voy a buscarte, padre,
 pero no llegaré a tu tumba.

Voy más cerca, adonde vives.

Te siento en mi pecho y allí acudo
a encontrar tu inefable compañía
que siento intacta y sin los velos
que aparecen tras los años.

Cuando quiero deleitarme vivamente
marcho a hallarte en tu refugio
entre piedras y riachos...
dorados por el sol de tu presencia
y que ausente dejaste más dorados
en el nítido vigor de tu recuerdo.

No llevaré ni rosas ni jazmines
al lugar donde te encuentras.
Te dejaré lo que soy y lo que siento
y si esto no te place,
te daré las virtudes de tus nietos
-mi riqueza-
donde sobreabunda tu legado.

Y sí... voy a buscarte siempre
porque siempre necesito, padre,
de tu abrigo y de tu temple.



Publicado en mi libro "De sentires y sentires". 2008

UNA ROSA A MI MADRE


Anoche estuve contigo, madre.

Te miré, como tantas otras noches,
con la especial atención de mis sentidos
y mi gratitud abierta.
Y noté en ti, surgiendo llanamente,
un amor especial
que calaba mi ser acompañado.

Y vi, en la quietud del tiempo andado
por tu rostro anciano,
recientes signos de comprensión
y tolerancia por tu hijo, hombre-niño
o niño-hombre, en tu corazón de siempre.

Y como antes lo viviera
ante la muerte cercana de mi padre,
advertí en ti -en velado mensaje-
un querer partir del modo más materno,
con tu mejor entrega y derrochando
lo que yo deseaba de ti.

Y después, a pedido de alguien,
te llevé una rosa.



Publicado en mi libro "De sentires y sentires". 2008

MI ENJAMBRE


   A todos mis nietos.

Umbral de risas y de coplas,
cantos invitantes me proyectan
a un mañana diferente.

Un fogón que se apaga
y tantas llamaradas que se inflaman.

Mis anhelos paternales transitan
en esas ilusiones incipientes,
dispersas coincidencias
con las de aquel ser lejano,
carente y niño.

El infantil enjambre,
siempre presente en torbellinos,
sorbe gota a gota mis derrotas
y se las va llevando a que mueran,
allí donde muere el tiempo.



Publicado en mi libro "De sentires y sentires". 2008

EDUARDO


 A Lalo,  mi hermano,
 que  sabe que lo quiero.

Último en nacer
y primero en cosas
que se callan.
Con reservas escondidas
que se muestran justas
en tratos habituales
y en ésa, tu habitual entrega.
Pareciera velado mi afecto
contrastado al tuyo,
claramente desmedido,
ingente.

Pero siempre ocurre,
ocurre siempre que escribir
ayuda a abrir el alma.
El papel quita pudores
y la pluma,
la pluma... sin permisos
nos desnuda.

Y así, en esta mañana gris,
con lloviznas que dejan
entrar las remembranzas,
encontré un espacio azul
lleno de soles
que me invita a acompañarte
y a charlar un rato
con vos... hermano.




Publicado en mi libro "De sentires y sentires". 2008                             

CON GRATITUD


Con gratitud
A Beba y Bebe Cámpora. 

Sólo sombras de cactus
me amparaban
en un entorno hostil.
Y sumergida en mis párpados
estaba una lágrima
empañando un ir y venir de olvidos.

En días de insolente sol
y en noches de lunas frías,
esperaba ver aparecer el gesto amigo
que abriera una senda hacia la casa
para no deambular ya
y entrar en ella gozoso.

Y me cobijaron singularmente,
haciéndome más parte de sus vidas.

En sus brazos abiertos mi alma se remansa
y encuentra un lugar en donde el viento
al tocar mi piel... me incita a volar...
sin vivir pensando en mis ayeres.




Publicado en mi libro "De Sentires y sentires". 2008                              

UN CANTO DE ALONDRA


A María Angélica Uribe-Holguin Piedrahita,
una querida colombiana a quien no conozco personalmente
pero sí sus valores. Es una amiga incondicional.

La pena se vuelve canto
y aunque sé que es peregrino
me torna en sereno estanque
                    desmesuradamente.

Breves trovas de una alondra
que en el otoño incipiente
me han liberado del tiempo
              apaciblemente.

Quizás mi alondra extranjera
en mi mañana rizada
quiera danzar conmigo
                 indefinidamente.



Publicado en mi libro "De sentire y sentires". 2008



A UN POETA


 A Francisco L. Bernárdez

En una tarde estival
conocí tu rostro, poeta,
y mi alma púber
ingresó asombrada
a tu poesía.
Junto a Barranca Yaco,
en tu morada de respiros,
tus sonetos al amor
colmaron mi ser inquieto
con  ilusiones.

Inmerso por impulso
en tus halos fascinantes
de voces que jugaban
en cadencias armónicas,
empecé a trazar mis letras,
mis letras balbuceantes,
que serían con los años
alicientes de mi alma.


                       ¡Gracias!



Publicado en mi libro "De sentires y sentires". 2008